Amaranto

El amaranto es una planta cultivada anualmente, perteneciente a la familia amarantácea y al género amaranthus. Puede alcanzar hasta los 3 metros de altura y fue signo de inmortalidad, aquellos que la usaban de corona “se volvían invencibles”.

Su historia se remonta hace más de 7000 años en América, los primeros en cultivarla fueron los mayas, quienes extendieron su consumo en Guatemala y México, los Incas en Perú, Ecuador y Bolivia. Al llegar los españoles a América, el grano de amaranto era considerado uno de los más apreciados por la cultura Azteca.

En cuanto a su valor nutricional, es una fuente apreciable de proteínas y minerales. La FDA y la OMS hacen referencia a su valor proteico, que posee el 75% del valor ideal.  Incluso fue designado como el mejor alimento para el consumo humano de origen vegetal por la Academia de ciencias en EEUU.

Composición nutricional

En cuanto a la composición física, los granos son muy similares a los de la quínoa, se considera un pseudocereal pero con cualidades que logran destacar entre el resto, como lo es su valor proteico, vitaminas, minerales y ácidos grasos omega -3 y -6.

Valor nutricional

  • Fibra: 6,7 gr
  • Grasa: 4,6 gr
  • Carbohidratos 65,7 gr
  • Proteínas 1,7 gr
  • Calorías: 360 kcal
  • Minerales: Hierro, fósforo, potasio, calcio, magnesio, zinc, sodio
  • Vitaminas: A, B(1,2,3) y C

Propiedades y beneficios para la salud

Tanto las hojas como las semillas del amaranto tienen un alto valor nutritivo, y por ende se pueden aprovechar. Entre sus propiedades destacan:

  • Debido a la cantidad y calidad de nutrientes, es recomendado para tratar la malnutrición y las anemias.
  • Está libre de gluten, siendo apropiada para diversas dietas de este tipo.
  • Es utilizado en el tratamiento de la osteoporosis gracias a su aporte en magnesio y calcio. Evita los calambres musculares y favorece la correcta absorción del calcio que garantiza un mejor estado anímico.
  • Tiene propiedades antioxidantes, al contar con algunos compuestos como el escualeno (tocotrienoles). Esta es una de las razones por las cuales lo consideran un alimento con gran poder anticancerígeno, también contiene beta-sitosterol, omega-3, fibra insoluble y lunasin.
  • Las hojas de amaranto han sido utilizadas tradicionalmente como infusión para dolores estomacales y diarreas.
  • Regula la absorción de azucares y contiene carbohidratos de absorción lenta, razón por la que es recomendada en dietas para personas diabéticas.
  • Proporciona una sensación de saciedad, lo que favorece la pérdida de peso y contrarresta la obesidad.
  • Desde la antigüedad ha sido utilizado para tratar enfermedades inflamatorias de la piel, así como algunos síntomas asociados al síndrome premenstrual que incluyen depresión, dolor en mamas, hinchazón, etc.
  • Posee una acción diurética que disminuye la retención de líquidos, ayuda a regular los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre. Esto en conjunto a su poder antioxidante lo hacen un alimento ideal para la salud del corazón y la prevención de enfermedades cardiovasculares.
  • En embarazo y lactancia se ha considerado un alimento viable para el desarrollo del feto y del bebé. Ayuda a prevenir el estreñimiento, previene la diabetes gestacional, problemas de hipertensión y favorece el desarrollo intelectual. No obstante, se recomienda la consulta previa con el pediatra.
  • Es incorporado comúnmente en dietas para niños, su aporte nutricional lo hace un alimento perfecto para el crecimiento.

Formas de consumo

Puede conseguirse en diferentes presentaciones, lo ideal es cerciorarse de su procedencia de un cultivo ecológico para prevenir el consumo de agentes modificados o contaminantes.

  • Hojas: se cocinan de forma similar a otros vegetales, en ensaladas o acompañando a otros alimentos, en este aspecto se asemeja a la espinaca.
  • Harina: es empleado para la fabricación de harinas, utilizadas para elaboración de postes, panes, tortillas, etc.
  • Aceite: puede ser difícil de conseguir, no obstante se emplea con diversos propósitos, tanto dietéticos como cosméticos.
  • Grano: puede utilizarse de diferentes maneras, añadiéndolas a cereales, molida para la elaboración de diversos productos o en la repostería. Para su cocción se añade una porción de amaranto con dos de agua, añadiendo una pizca de sal y dejando durante 10 minutos a fuego medio.
  • Grano hinchado: los copos de amaranto pueden incorporarse al yogurt o la leche, combinarse con otros cereales o incluso cocerse.

Efectos secundarios

Su consumo es totalmente seguro, a excepción de intolerancias o en caso de alergias.  Al ser un alimento de alto valor proteico lo ideal es no excederse en la porción diaria, especialmente cuando se combina con otros productos de origen animal ricos en proteínas.

Además, no se recomienda y es necesaria la consulta médica en caso de padecer enfermedades renales o artritis reumatoide.

Datos estadísticos

El amaranto ha ido ganando su espacio en el mercado nacional e internacional,  el crecimiento en la demanda mundial se ha podido observar desde el año 1995. Entre los principales países que participan en el comercio del amaranto se encuentran: Argentina con un 49% de participación,  Perú con un 45%, México con un 3%, Bolivia con un 0,36% y Ecuador con un 0,25%.